Andrea Costa

Profesora de lindy hop y collegiate shag

Todo empezó un día como otro cualquiera, Andrea paseaba por las calles de Vigo, cuando de pronto vio algo que la cambiaría para siempre. Un grupo de lindy hoppers bailando música swing en una plaza fue suficiente para que ella y su amiga Marta se parasen y se sentasen a disfrutar del espectáculo. Sin darse cuenta, ya se habían enganchado! Al terminar de flipar, se decidieron a preguntar qué era aquello y dónde cómo cuándo podrían empezar a bailar ellas también.

Por la mañana, tras un sueño intranquilo Andrea se despertó convertida en un monstruoso insecto: el lindy hopper. ¡Sus rodillas se habían doblado, su espalda formaba una perfecta línea recta y sus pies no paraban de moverse rítmicamente! La imposibilidad de volver a su estado anterior, la obligó a convertirse en una más de la manada, y desde entonces, sigue sembrando el caos y bailando allá por dónde pasa.

Para Jorge y Elena esta transformación no pasó inadvertida, y cuando se dieron cuenta de que ese pequeño insecto llamado Andrea, además de bailar genial, hacía sentir genial a todos los insectos con los que bailaba, no se lo pensaron dos veces, y desde entonces forma parte del equipo de profesores de Swing On School, donde además de dar clases de baile, pincha swing en algunas ocasiones.

Frases míticas:

  • Hay que bailar petándolo mucho
  • Lo que os voy a decir os vale para esto y para la vida: si paráis de moveros, os mato.

Andrea Swing On School Vigo